jueves, 4 de noviembre de 2010

Varanasi no huele a muerto

Huele a mierda de vaca, vamos, como en cualquier pueblo de España, pero empecemos por el principio...
La mañana nos sorprendió con un bonito amanecer camino de Varanasi. Aquí suele haber neblina a primera hora y la luz del sol se filtra dándole tonos anaranjados.
Amanecer de camino a Varanasi

Poco después compartimos nuestro primer chai con nuestro conductor Umed. Ingrid, más valiente que yo, decidió lanzarse y se pidió un desayuno completo igual que él. La sorpresa vino cuando le sacaron una especie de tortilla rellena de patata, guindilla y muuuucha cebolla, así que ¿a que no adivináis quien se la tuvo que comer para no hacer el feo? ¡Exacto!
Lo blanquito que parezco ¿eh?
Diálogo de besugos numero uno entre Ingrid y el conductor durante el desayuno:

Ingrid: Do you have stomach ache after eating that? / ¿Tienes dolor de estomago despues de comerte eso? (refiriéndose a la “tortilla” antes mencionada)
Conductor: It´s made with chili, tomato, potato and onion / Está hecha de chile, tomate, patata y cebolla

Como dice mi madre, que si quieres arroz, Catalina.

Posteriormente, el número dos:

Ingrid: Do you live in Delhi? / ¿Vives en Delhi?
Conductor: Yes, I like Delhi, but there is so much traffic, I prefer my village / Si, me gusta Delhi, pero tiene mucho tráfico, prefiero mi pueblo

Ingrid me mira, silencio, risas contenidas al borde del descojono general. Y es que, pese a su pasado como colonia británica, en algunos casos, su nivel de inglés deja bastante que desear (me refiero al del indio).

Por la carretera seguimos viendo maneras interesantes de viajar por estas tierras
Y aquí solo van tres...

Y de “aliviar el vientre”
Ampliad la foto y buscadlos, que hay al menos dos

Por cierto, para que no os hagáis una idea equivocada os comento que, aquí, las “autopistas” son vías de dos carriles en cada sentido de la marcha que la gente respeta se pasa por el forro de los c… continuamente. Los indios circulan por donde quieren, en un sentido o en otro por cualquier carril, con lo cual es toda una aventura adelantar. Esto sin contar a la gente que cruza cuando le da la gana, perros durmiendo, vacas, bicis y demás. Pues ahora imagináoslo de noche y con neblina ¡Lo flipas, neng!
Nuestra visión habitual en el camino
Menos mal que se lo curran con la seguridad
Sistema antiincendio en una gasolinera

Ya en Varanasi, nuestra imagen de India cambia. Es un pueblo caótico, como no, pero agradable. Un pueblo por cuyas calles se puede pasear (incluso callejear de noche sin miedo). De día, el color lo inunda todo. Puestos callejeros ofreciendo fruta y variados alimentos,  gente tratando de convencerte para  que te subas a su rickshaw  (bicicleta con pequeño remolque detrás), niños vendiéndote cualquier cosa a cambio de unas rupias… Nuestra boca se convierte en un continuo: no, thank you. El olor es, en ocasiones, intenso, pero no por los muertos, sino por los casi continuos excrementos de nuestras tetudas amigas.

Un amigo del conductor nos guía por la ciudad y por los famosos Ghats. Los Ghats son los lugares de acceso al Ganges donde los indios se lavan y limpian también sus ropas. Estos se encuentran por toda la orilla del rio a su paso por Varanasi. Continuamente vemos gente en ellos y es que, pese a ser un país pobre, son muy limpios. Practicamente no hemos visto a nadie sucio o que huela mal. Otro mito que cae.
Sarees secándose al sol

Durante nuestro paseo por el Ganges pasamos también por uno de los tres crematorios que hay. Dos hogueras en cada uno arden 24 horas para incinerar a los familiares perdidos recientemente. Para no perder tiempo y leña (que va cara, sobre todo la de sándalo), previamente parten en trozos pequeños mediante estacazos, las caderas de las mujeres y el pecho de los hombres, que por lo visto arden mal. Posteriormente, las cenizas (y no los trozos del cadáver), son echadas en el rio por un familiar.

Las mujeres no son bien vistas en este ritual de hombres, ya que pueden llorar y eso es algo que no está permitido (igualico, igualico que nuestras plañideras). En los cinco supuestos en los que un muerto no puede ser incinerado (niños menores de 10 años, leprosos, embarazadas, hombres santos y personas mordidas por una cobra) y en el caso de los animales muertos, se les echa al Ganges sin tostarlos previamente, pero con una piedra encima… un poco bruticos sí que son, sí.

A la vuelta del paseo, como hacía calor, aproveché para refrescarme y echar un trago de agua fresca en la orilla. 
¡Va por ti, Jaime!

Aunque no os lo creaís, nuestra querida amiga Ingrid le echó un par y se metió en una tienda a “regatear” precios de sarees, pashminas y demás, consiguiendo rebajarle al morenote de la foto más del 50% el precio inicial. Si, ya sabemos que su valor real sería bastante menor, pero habida cuenta que nosotros regateamos como el Luisma, lo normal hubiera sido conseguirlo a un 150% del valor normal ¡Bravo por mi señora!.
¡Menudo regateo!

Por la noche, cogimos una barca con la que navegamos por el Ganges para ver una ceremonia por los difuntos de ese día y aprovechamos para depositar una vela flotando en el rio. De este modo, al mencionar el nombre de nuestros familiares en voz alta, mejoramos su Karma (tranquila Arantxita, que no me olvidé de ti, así que te va a mejorar el Karma en 50 puntos por lo menos).
Vuestro Karma antes de ser depositado en el Ganges

Y de momento me despido de camino a Delhi nuevamente para preparar nuestro nuevo destino, Nepal.

Sé que no ha sido una entrada muy divertida, pero es que, gracias a Dios, o a Shiva, no se nos ha torcido nada estos dos días (aún).

Besos para ellas y abrazos para ellos.

Jorge

lunes, 1 de noviembre de 2010

Día 6. India, el caos.

Después de pasar dos días en Londres, el viernes por la noche por fin cogimos el vuelo a Delhi (y digo por fin porque se retrasó dos horas, ya pensábamos que nos quedábamos en tierra otra vez, por un fallo técnico…).

jajaja, qué pintas... ya imaginareis que es el aeropuerto, esperando :D
 Resumiendo estos tres días, al llegar dos días tarde y ser una festividad muy importante, nos quedamos sin billetes de tren. El recorrido inicial era Delhi – Jaipur – Agra – Varanasi – Delhi. Hubo que eliminar Jaipur, no había tiempo suficiente. Así que había que apañarse para hacer todo lo demás en cinco días. Al final, optamos por coger un coche con chófer que nos llevara de Delhi a Agra, de ahí a Varanasi, y vuelta a Delhi. Unos 1800 km en coche, casi nada.

Y bueno, India es… alucinante. O como anuncian ellos en sus oficinas de turismo, Incredible India. Y tan incredible. Lo primero que nos chocó fue su forma de conducir, esto es ir al hueco y lo que hacemos en España, mariconadas. De donde hay tres carriles ellos sacan cinco. Se comunican a base de pí tidostan ricamente. En general pitan por si acaso, como diciendo “Ojo, que vengooo…” o para decir algo más concreto, como “Aparezco por tu izquierda”. Pero vamos, que a todo te haces, y vamos la mar de relajados, incluso cae alguna cabezada. Eso sí, para dormirme necesito que el chófer no me quite la musiquilla esa árabe (que a mí me parecen todas las canciones iguales), que es muy melódica :)

Pero ir así es genial. Las horas se nos pasan volando, ni hablamos entre nosotros, y es que lo que vemos por la ventanilla no tiene precio. Perros, cobras, monos, cerdos y hasta algún elefante. Y por supuesto, vacas, que de lejos me parecían caballos de lo delgadas que están. Eso son vacas flacas, y no lo nuestro. Carros con mercancía imposible de colocar, tirados por caballos, bueyes o lo que se tercie, puestos de comida sin fin, tuk tuk con 8 ó 9 personas dentro (cuando hubiera jurado que no cabrían más de 4). Y mierda. Pero mucha. Mientras escribo esto (de momento lo escribo, luego ya veremos cuándo lo colgamos), vamos camino de Varanasi, está amaneciendo y es increíble la cantidad de gente que está en los campos a los lados de la autopista cagando. Tal cual. No hay abono más natural para las patatas, oiga.

Para que veais que no mentimos... tenemos fotos mejores, pero aún no las hemos pasado al PC :
India también es olor. Bueno, malo o ambos a la vez. El primer día, me metí un chicle en la boca y lo tuve que tirar enseguida porque hubiera jurado que estaba masticando de todo menos menta. La comida no se sabe muy bien qué es, en general comemos cosas rebozadas y picantes. Aunque como la compañía aérea nos regaló Ferrero Rocher (cómo me conocen, jijiji…) para disculparse por el retraso, pues nos vamos alimentando también de chocolate :)

En general, hay que tener mucho cuidado con lo que dices y a quién se lo dices. El del hotel mandó a alguien a buscarnos al aeropuerto y, craso error, le pregunté cuánto podía costar un chófer a Agra, y antes del hotel nos llevó a una agencia. Amiguetes suyos, claro. En ese momento no contratamos nada (lo que nos valió para que el de la agencia nos dijera que comiéramos más fibra, a buen entendedor…), llevábamos demasiadas horas sin dormir. Lo contratamos varias horas después, cuando aún estábamos más cansados y con más ganas de salir de Delhi. Pero ha sido la opción adecuada, una forma de sentirte más seguro. Porque moverte por aquí es difícil, sobre todo si no tienes tiempo.

Y ayer estuvimos en el Taj Mahal. Con guía que chapurreaba español y todo :) impresionante. Lo construyó un emperador para que descansaran los restos de su esposa. 22 años tardaron en hacerlo, eso es ser romántico. Y cuando fue a hacerse uno para sí mismo (en mármol negro, en lugar de blanco), su hijo le dijo que por los cojones. Eso es ser práctico. Aquí también me confié y le pregunté al guía cuánto podía costarme un sari. Y al salir, nos llevó a una tienda de telas. Elemental, querido Watson. Pero me compré una pashmina muy maja (he de reconocer que al sari le iba a dar poco uso…).
El guía nos hizo infinitas fotos, pero esta es más nuestra :) dedicada especialmente a la familia Campillo, ¡un abrazo!
Bueno, y os prometemos que el próximo día habrá más fotos, y mejores, que hoy nos hemos dejado la cámara en la habitación del hotel y tenemos muy poquitas pasadas al ordenador... Mañana visitaremos el Ganges, con sus muertos, sus templos y sus ceremonias fúnebres, a ver qué tal, jijiji...

Muchos besos para todos,
Ingrid

viernes, 29 de octubre de 2010

El gran día llegó

Y así empezamos por la mañana, unos organizándose en el salón...


Y otros en la habitación


¡Qué felices nos las deseábamos de camino a Madrid y qué monas quedaban las mochilas!


La cosa empezó a torcerse en Barajas. Los diálogos no son exactos pero casi.

-Señorita de facturación: ¡Huy! ¿Sabéis que en vuestro vuelo Madrid-Delhi, hacéis una escala de tres horas en Londres, no?
-Vueltalmunderos: Si, si…
-SF: ¿Y sabéis que durante esas tres horas tenéis que bajar del avión, coger las maletas, cruzar Londres y llegar hora y media antes del vuelo al aeropuerto de Heathrow, no?
-VM: ¡Mecagüenlahostiaputa!¡la primera en la frente!

Así que, sin posibilidad de cambiar al vuelo, nos embarcamos con muuuuucha ilusión (ironía mode "on") hacia Londres, tratando de calcular cómo leches íbamos a hacer para llegar a tiempo. Resumimos:

18:05 llegada a Londres.

18:10 Ingrid recoge las maletas mientras Jorge utiliza su inglés de Burgos para preguntarle a la señorita de información la manera más rápida de solventar el asunto.


18:25 cogemos el primer metro por los pelos.  

Who is the disabled, pregnant or less able to stand person?


18:50 cogemos el segundo metro sin tener que esperar ni un minuto.

19:20 cogemos el tercer metro, donde un amable lord inglés, viendo nuestra cara de “¡que lo perdemos, coño,  que lo perdemos!” se presta a guiarnos hasta una lanzadera algo cara (bueno no, cara de c…), pero con la que llegaremos antes a Heathrow.

19:45 subimos a la lanzadera hipermegapijasupercara.

20:00 corremos como alma que lleva el diablo por la terminal 4 hasta el punto de facturación, donde un simpático caballero indio nos rechaza porque habían cerrado 10 minutos antes...

Agotados y cabreados, tratamos de hablar  con la encargada, lo que resulta inútil, ya que nos dice que la culpa es de quien nos ha vendido los billetes, uséase edreams y se lava tranquilamente las manos mientras nos deja en tierra y todavía resoplando tras la carrerita.

Pues nada, a coger el bus y a un hotel cercano con wifi. Cenamos algo rápido y caro y dormimos esperanzados en una pronta resolución del asunto.

Esta mañana ha sido un no parar de hablar por Skype (gran invento) con la OCU, edreams y la compañía aérea (Kingfisher). En resumen, según el asesor de la OCU, nosotros no tenemos la culpa ya que compramos un billete Madrid-Delhi (no dos independientes) y, además es matemáticamente imposible llegar al aeropuerto en el tiempo estipulado (demostrado científicamente por mi señora) y deberían meternos en el siguiente avión,  compensándonos además todos los gastos. Pero de momento, con eso nos quedamos. Por no aburriros, os cuento que hemos tenido que pagar otros billetes fundiéndonos una buena parte del presupuesto en 24 horas y, además, seguimos en Londres hasta mañana por la noche…

Tras esto, cosas positivas:

-       Me  he comido un muffin de chocolate (no tiene nada que ver, pero estaba cojonudo).



-       Nos conocemos los transportes de Londres al dedillo y a los conductores por su nombre de pila.
-       El inglés (hablado e insultado) no tiene secretos para nosotros.
-       No tenemos miedo a nada.
-       Para Natalia: a este paso, te devuelvo a Ingrid para que os comáis las uvas juntas.


¿Comedia?¿suspense?¿terror? Os dije que tocaríamos todos los géneros, aunque no esperábamos hacerlo todo en las primeras 24 horas je, je, je.

Eso sí, seguro que así os resulta mucho más interesante seguir el blog ¿eh?.

Seguiremos informando.

Besos y abrazos.

Jorge

martes, 26 de octubre de 2010

Cumpliendo un sueño

Nos vamos. Y ahora sí que es de verdad. Mañana embarcamos a media tarde con destino a Londres y, de ahí, a Delhi, donde llegaremos a la mañana siguiente (10:30 am hora local). Por lo tanto, esta es nuestra última entrada desde España. Si habeis llegado a leer esto, perfecto, hemos cumplido el objetivo de engancharos en los pasajes más aburridos, así que ahora comienza la acción real. Intentaremos conjugar todos los géneros: suspense, humor, drama, acción, terror... Pero principalmente esperamos que predomine lo cómico (más nos vale).

Nuestra casa parece un campo de batalla. El netbook encendido mientras le metemos información, las baterias de la cámara cargándose, el botiquín a medio hacer encima de la mesa, junto a los pasaportes, dinero, documentación, alguna guía de viaje... Estamos comprando cosas de última hora, ya tenemos la nevera vacia (bueno, como casi siempre je, je), aunque nos faltan nuestros gatos "metomentodo" que aún hubieran hecho este momento algo más caótico. Joder, como se echan de menos. 
Hemos probado el skype con la familia, hemos comenzado con las despedidas (sniff!!), nos hemos cortado el pelo, hemos liberado el móvil... ¿falta algo? ¿habéis elegido vuestra foto personalizada?

Nos marchamos con ganas y también con pena. Pena por la familia y amigos que tardaremos en volver a ver, aunque estos últimos días nos han servido para "sanear" un poco nuestra vida y darnos cuenta de la gente que realmente vale la pena, los que se vienen con nosotros de viaje, aunque sea de pensamiento. Gracias chicos.

Y de momento esto es todo, ¡nos vemos en la India!

Hasta entonces, y para que veais que lo de la vis cómica es cierto, os pongo las fotos de mi nuevo corte de pelo

Este era yo hasta ayer

Y este soy yo ahora. Digamos que necesitaba hacerlo...


Besos y abrazos para tod@s

Jorge


 

viernes, 22 de octubre de 2010

Viento en popa...


... a toda vela. Así vamos. Y es que cada día hay muchas cosas nuevas que contar, y además nos estamos aficionando a esto del blog, jiji... 

            Ayer fue la locura, desde antes de las 9 de la mañana haciendo recados. Pero absolutamente todo lo que hicimos mereció el esfuerzo. Ya tenemos otra vez los pasaportes, algo que tranquiliza bastante. Compramos dólares (y es que ya lo dice Mecano, es una ocasión singular la de que el dólar esté devaluado…), fuimos a Tráfico a por el permiso de conducir internacional (nunca se sabe cuándo lo puedes necesitar…) y hasta me pasé por el dentista. Trámites de última hora, que al final se acumulan.
Y entre los dólares que nos vendieron, estaba este billete de 2$ que no habíamos visto nunca. Si no llega a ser porque los compramos en Ibercaja, no me hubiera fiado de que no fuera falso ;)

            Y es que cada vez quedan menos cosas en las listas de Hacer y Comprar. Eso sí, seguimos yendo con frecuencia al Decathlon, aunque lo peor es que seguimos volviendo cargados, jajaja. Pero es que es maravilloso: una toalla de microfibra tamaño 130x80  cm que sólo pesa 200 g, 6€. ¿Y encima se seca rápido? Pues me llevo dos. Ah, y otra más pequeña, que nos sirva de toalla de manos. O también, una mochilita muy mona (que pega con mis deportivas, mi abrigo y mi nuevo gorro –y es que una se va a dar la vuelta al mundo, pero eso no quiere decir que no pueda ir conjuntada-), que vacía ocupa lo mismo que una pelota de tenis, pesa 100g, pero con varios litros de capacidad una vez desplegada. Pues esta joya, por sólo 5€. A la saca, que para las ciudades necesito algo más práctico que la mochila de 60 L. Amigas mías, sé que me entendéis. Ante precios así, no hay nada que hacer.


Aquí, la mochilita plegada,diámetro aproximado <10 cm.

Y aquí, desplegada, de largo son como 60 cm...

            Por otro lado, el otro día la familia Campillo nos dio una buena idea. Y es que si queréis una foto “dedicada” en algún lugar del mundo (en el que vayamos a estar, claro) sólo tenéis que pedirlo en los comentarios (y tiene que ser en comentarios, nada de mail o facebook) y saldrá por aquí. O al menos se intentará, que la intención es lo que cuenta :P De momento, el Taj Mahal y el Chichen Itza están adjudicados, pero se puede repetir, jejeje. O yo qué sé, una foto en alguna playa paradisíaca con Jorge llevando cocos en las tetas (la Organización se reserva el derecho de decidir si la petición es adecuada o no) <-- letra pequeña de la propuesta ;)

            De todas formas, se nos sigue haciendo muy raro esto de irnos tanto tiempo. Cosas cotidianas, como la compra, hay que hacerlas ahora con mucha cabeza. Ya no compramos la leche en packs, sino en unidades, calculando cuántos desayunos nos quedan aquí. Nuestras comidas ya no se deciden  por lo que nos apetece, sino por lo que nos va quedando en el congelador. Y cada vez que miro a mis gatos me pregunto si estarán bien, y si se acordarán de nosotros cuando volvamos… Pequeños detalles que te hacen darte cuenta de que nunca has estado fuera de tu casa tanto tiempo…

            En fin, me estoy alargando mucho, os mando besos y abrazos para todos, que hoy me he levantado simpática y con buen pie :)
            Ingrid

martes, 19 de octubre de 2010

Cuenta atrás

Ahora parece que esto va en serio. Tras haber arrasado con el material de Decathlon (como siempre), solicitar nuestros visados de China (gracias a Mónica y Javi), discutir con la del centro de vacunación internacional para que nos ponga la vacuna de la fiebre amarilla (cuando sepais si vais a ir exactamnete a una zona de riesgo que os la pongan en EEUU... Claaaaaaro, y así pago chorropotocientos euros ¿no?) y hacer mil recados y compras de última hora, vamos perfilando el final de nuestra vida sedentaria para ponernos el "traje de combate" y salir a patear mundo. Está será nuestra banda sonora a partir de ahora (idea de mi señora): http://www.youtube.com/watch?v=MbsuAbTTsV8&feature=related

Como dijo Ingrid en un post anterior, se coge con ganas, pero también con miedo. El que haya vivido algo similar nos entenderá. Nunca es fácil dejar una vida cómoda, a pesar de que lo que espera sea mucho mejor. La aventura siempre impone. Para nosotros supone el comienzo de una nueva etapa. Desde que nos conocimos hace ocho años, hemos estado soñando con este momento. Comenzamos siendo dos estudiantes de química y medicina a los que les costó meses ahorrar para comprar un hornillo para el monte, y nos hemos convertido en un matrimonio que comparte casa, coche y dos gatos. Desde el principio, hemos conseguido, a fuerza de tesón aragonés, todo aquello que nos hemos propuesto. Somos un gran equipo. Ahora, en la antesala de los 30, es el momento de que, tras haber logrado convertirnos en aquello que deseábamos, nos atrevamos con este otro objetivo que tuvo que quedarse relegado tantos años por cuestiones de prioridad y que, sin duda, es momento de afrontar.

Pero no quiero aburriros, así que, para que veais lo entretenido que es esto, os pongo unas fotos del material del que vamos haciendo acopio y que no sabemos donde almacenar (cuando esté dentro de la mochila, os pondremos el antes y el después).  También alguna otra foto curiosa.


Nuestras compañeras trotamundos. Así empiezan, veremos como terminan

Llevaremos (como no) nuestro pequeño trocito de España y Aragón por el mundo

No, no es el vestido de boda de Ingrid, es una mosquitera divertidiiiisima de montar



Ingrid recién vacunada
 

En cuanto al viaje en sí, podemos comentar que nuestra idea a día de hoy es la siguiente:

Dia 27 de octubre: la familia Alcalá-Aniento nos traslada a Madrid, desde donde salimos destino Delhi
Día 28 de octubre: llegamos a Delhi y nos vamos pitando a Jaipur escapando del bullicio a hacer noche allí

Tras ver Jaipur, iremos a Agra y Varanasi en tren, volviendo nuevamente a Delhi para, tras verla, volar a Kathmandú, donde hemos quedado con nuestro guía y, ya casi amigo Shishir, quien nos recogerá para llevarnos hasta el campo base del Annapurna... 

¿Y después? No lo sabemos. ¿Malasia? ¿Tailandia? Dependerá de precios de vuelos, recomendaciones de gente, tifones y demás (tranquila mamá, que siendo de Aragón y  habiendo vivido el cierzo, los tifones para nosotros son "cuatro gotas").

De momento, aquí dejamos el blog por hoy, pero esto ya va rodado, así que no dejeis de entrar a diario, que seguiremos sorprendiendo con novedades en breve (como mi corte de pelo...).

Un abrazo para ellos y un beso para ellas

Jorge

P.D. Acabo de contratar el seguro de viaje y cuando al preguntarte el destino, contestas: el mundo, resulta muy gratificante...

miércoles, 13 de octubre de 2010

A dos semanas


Esta entrada va de los nervios y preocupaciones que le entran a una cuando está a dos semanas de empezar la gran evasión. Y es que quedan dos semanas. Sólo dos semanas. Tanto tiempo hablando de ella, y ayer fueron las primeras despedidas. Y se me puso un nudo en el estómago, oyes. Lo que no conseguí ni en los días inmediatamente previos a nuestra boda, ni tan siquiera el mismo día B, y ahora me pasa desde dos semanas antes… Pero claro, ni punto de comparación, la verdad.

Es que estoy aco-ngojada, tengo que reconocerlo. Porque es taaaaaan cómodo tener tu rutina, y llegar a tu casa, con tus gatos, cocinar en tu cocina, ver tu tele en tu sofá con tu chico... Y claro, pues sé que a ratos lo echaré de menos.

Y en realidad no me quejo, porque tampoco dejo de pensar que en el mismo viaje voy a tener fotos en el Taj Mahal, en el campo base del Annapurna, en las increíbles playas de Tailandia, en la  muralla china, en el Chichen Itza… pero por otro lado, voy a echar de menos a mi familia, cuando vuelva mi sobri habrá crecido palmo y medio, mis gatos se habrán hasta olvidado ya de mí… En fin, muchas sensaciones.
 
Y hasta aquí os cuento hoy, antes de que se me olvide, me gustaría dedicar esta entrada a ese lector anónimo que nos escribió hace poco, diciendo que le hacía gracia seguirnos desde los preparativos :) nos hace ilusión que nos sigan nuestros conocidos, pero aún más alguien que no sabe quiénes somos, gracias :)

Y a todos los demás: haced el favor de no cotillear simplemente, y dejad algún comentario, impresión, crítica, lo que queráis, porque si no fuera porque las visitas aumentan en el contador, nos daría la sensación de que hablamos al vacío xD

Ingrid